75 Nútrese de ti mi pensamiento Como el suelo de abril del aguacero, Y por tenerte en paz libro batallas Como el avaro frente a sus riquezas: Ya soberbio y feliz, ya temeroso De que la edad taimada lo despoje, Ya dispuesto a estar contigo a solas Ya inclinado a mostrarte a todo el mundo, A veces ya colmado de tu vista, Y de pronto por ti desfalleciendo, Y no tengo ni quiero más delicias De las que tú me das o me reservas. Día a día me sacio y muero de hambre, Ya me atoro de ti, ya languidezco.
71 No llores por mi cuando haya muerto Y oigas las lúgubres campanas Anunciar al mundo que he partido Del vil mundo a morar con vil gusano. Si lees esta línea, no recuerdes Qué mano la escribió. Tanto te amo Que prefiero me entregues al olvido A que sufras dolor por recordarme. Si miraras, acaso, estos versos Cuando yo en la arcilla esté disuelto, Olvida el eco humilde de mi nombre Y deja que tu amor también se pudra. No vea el sabio mundo tu congoja y se burle de ti por culpa mía.
66 Ya harto. el descanso de la muerte Pediría, viendo al mérito mendigo, Y lo nulo e indigno engalanado, Y la pura confianza defraudada, Y la honra adjudicada erróneamente, Y la casta virtud prostituida, Y lo digno y perfecto envilecido, Y la fuerza vejada por deformes, Y el arte injustamente amordazado, Y al necio doctoral juez del talento, Y la simple verdad vuelta simpleza, Y el bien del prepotente mal cautivo. Ya harto de pesares, partiría, Mas si muero a mi amor dejaré sólo.
65 Si bronce, piedra, tierra y mar extenso Son doblegados por la triste muerte, ¿Qué podrá contra su ira la belleza, Que a una flor no supera en magras fuerzas? ¿Cómo vencerá el fragante estío El asedio feroz de días aciagos Si batientes de acero y altas rocas Los embates del Tiempo no resisten? ¡Atroz meditación! ¿Cómo ocultarle al Tiempo la mejor gema del Tiempo? ¿Qué mano detendrá sus pies alados O impedirá que la belleza arruine? Ninguna, salvo ocurra este milagro: Que mi amor perdure en negra tinta.
44 Si mis carnes fueran pensamiento No valdrían distancias injuriosas: Dondequiera estés te seguiría A despecho de límites y espacios; Aun si mi pie hollara entonces Las tierras de ti más alejadas Con sólo pensar dónde te encuentras Brincara sobre océanos y reinos. Mas no soy pensamiento, pienso airado, Y no puedo franquear millas de un salto; Modelado con agua y tosca arcilla, Debo aguardar gimiendo, lentas horas. De elementos tan bajos sólo obtengo, Emblemas del dolor, lágrimas turbias.
8 Eres música y la música te aflige, Y así opones lo dulce a la dulzura: ¿Por qué amas tanto lo que no te agrada O bien te agrada tanto lo que odias? Si la unión de sonidos armoniosos Que se enlazan ofende tus oídos, son dulce reprimenda a quien se obstina En guardar para sí lo que a otros debe. Observa que las cuerdas desposadas Se pulsan entre sí de mutuo acuerdo, Y cual esposo, hijo y tierna madre Cantan al unísono una nota: Muchos cantos en uno, sin palabras, Que repiten: "Solo serás nadie."